viernes, 29 de marzo de 2013

Interrogación y Exclamación


interrogación y exclamación 
 Los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) sirven para representar en la escritura, respectivamente, la entonación interrogativa o exclamativa de un enunciado. Son signos dobles, pues existe un signo de apertura y otro de cierre, que deben colocarse de forma obligatoria al comienzo y al final del enunciado correspondiente; no obstante, existen casos en los que solo se usan los signos de cierre.

2. Indicaciones sobre el uso correcto de ambos signos

a) Los signos de apertura (¿ ¡) son característicos del español y no deben suprimirse por imitación de otras lenguas en las que únicamente se coloca el signo de cierre: Qué hora es? Qué alegría verte! Lo correcto es¿Qué hora es? ¡Qué alegría verte!

b) Los signos de interrogación y de exclamación se escriben pegados a la primera y la última palabra del período que enmarcan, y separados por un espacio de las palabras que los preceden o los siguen; pero si lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, no se deja espacio entre ambos: Vamos a ver... ¡Caramba!, ¿son ya las tres?; se me ha hecho tardísimo.

c) Tras los signos de cierre puede colocarse cualquier signo de puntuación, salvo el punto. Lógicamente, cuando la interrogación o la exclamación terminan un enunciado y sus signos de cierre equivalen a un punto, la oración siguiente ha de comenzar con mayúscula : No he conseguido el trabajo. ¡Qué le vamos a hacer! Otra vez será.

d) Los signos de apertura (¿ ¡) se han de colocar justo donde empieza la pregunta o la exclamación, aunque no se corresponda con el inicio del enunciado; en ese caso, la interrogación o la exclamación se inician con minúscula :
Por lo demás, ¿qué aspecto tenía tu hermano?
Si encuentras trabajo, ¡qué celebración vamos a hacer!

e) Los vocativos y las construcciones u oraciones dependientes, cuando ocupan el primer lugar del enunciado, se escriben fuera de la pregunta o de la exclamación; pero si van al final, se consideran incluidos en ellas:
Raquel, ¿sabes ya cuándo vendrás? / ¿Sabes ya cuándo vendrás, Raquel?
Para que te enteres, ¡no pienso cambiar de opinión! / ¡No pienso cambiar de opinión, para que te enteres!

f) Cuando se escriben seguidas varias preguntas o exclamaciones breves, se pueden considerar como oraciones independientes, o bien como partes de un único enunciado. En el primer caso, cada interrogación o exclamación se iniciará con mayúscula:
¿Quién era? ¿De dónde salió? ¿Te dijo qué quería?
¡Cállate! ¡No quiero volver a verte! ¡Márchate!

En el segundo caso, las diversas preguntas o exclamaciones se separarán por coma o por punto y coma, y solo se iniciará con mayúscula la primera de ellas:
Me abordó en la calle y me preguntó: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿cuándo naciste?
¡Qué enfadado estaba!; ¡cómo se puso!; ¡qué susto nos dio!

Cuando la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o triplican, los signos de exclamación encierran todos los elementos: ¡Ja, ja, ja!

3. Usos especiales
a) Los signos de cierre escritos entre paréntesis se utilizan para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación), no exentas, en la mayoría de los casos, de ironía: Tendría gracia (?) que hubiera perdido las llaves; Ha terminado los estudios con treinta años y está tan orgulloso (!).

b) Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o, preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?!
c) En obras literarias es posible escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la entonación exclamativa: ¡¡¡Traidor!!!

d) Es frecuente el uso de los signos de interrogación en la indicación de fechas dudosas, especialmente en obras de carácter enciclopédico. Se recomienda colocar ambos signos, el de apertura y el de cierre: Hernández, Gregorio (¿1576?-1636), aunque también es posible escribir únicamente el de cierre: Hernández, Gregorio (1576?-1636).

Había muchas personas, ha habido quejas, hubo problemas, Verbo Haber


Cuando el verbo haber se emplea para denotar la mera presencia o existencia de personas o cosas, funciona como impersonal y, por lo tanto, se usa solamente en tercera persona del singular (que en el presente de indicativo adopta la forma especial hay: Hay muchos niños en el parque). En estos casos, el elemento nominal que acompaña al verbo no es el sujeto (los verbos impersonales carecen de sujeto), sino el complemento directo. En consecuencia, es erróneo poner el verbo en plural cuando el elemento nominal se refiere a varias personas o cosas, ya que la concordancia del verbo la determina el sujeto, nunca el complemento directo. Así, oraciones como Habían muchas personas en la sala, Han habido algunas quejas o Hubieron problemas para entrar al concierto son incorrectas; debe decirse Había muchas personas en la sala, Ha habido algunas quejas, Hubo problemas para entrar al concierto.

Exclusión de los dígrafos ch y ll del abecedario

 Se excluyen definitivamente del abecedario los signos ch y ll, ya que, en realidad, no son letras, sino dígrafos, esto es, conjuntos de dos letras o grafemas que representan un solo fonema. El abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras siguientes: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.

 El español se asimila con ello al resto de las lenguas de escritura alfabética, en las que solo se consideran letras del abecedario los signos simples, aunque en todas ellas existen combinaciones de grafemas para representar algunos de sus fonemas.

 La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español. Estos signos dobles seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras españolas: el dígrafo ch en representación del fonema /ch/ (chico [chíko]) y el dígrafo ll en representación del fonema /ll/ o, para hablantes yeístas, del fonema /y/ (calle [kálle, káye]).
La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario. 

 Al tratarse de combinaciones de dos letras, las palabras que comienzan por estos dígrafos o que los contienen no se alfabetizan aparte, sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente.

La decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española, celebrado en 1994, y viene aplicándose desde entonces en todas las obras académicas.

Mas informacion

Sabias que...

Queísmo: Es la supresión indebida de una preposición (generalmente de) delante de la conjunción que, cuando la preposición viene exigida por alguna palabra del enunciado. 1. No debe suprimirse la preposición en los casos siguientes: a) Con verbos pronominales que se construyen con un complemento de régimen: acordarse de algo, alegrarse de algo, arrepentirse de algo, fijarse en algo, olvidarse de algo, preocuparse de o por algo, etc.: Me alegro de que hayáis venido (no Me alegro que hayáis venido); Me olvidé de que tenía que llamarte (no Me olvidé que tenía que llamarte); Te preocupaste de o por que no pasáramos calamidades (no Te preocupaste que no pasáramos calamidades); Se acordaba de que en esa casa había vivido un amigo suyo (no Se acordaba que en esa casa había vivido un amigo suyo); Me fijé en que tenía manchas en la cara (no Me fijé que tenía manchas en la cara); No me acordé de que era tu cumpleaños (no No me acordé que era tu cumpleaños). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma no pronominal, se construyen sin preposición, pues, en ese caso, la oración subordinada ejerce de sujeto o de complemento directo: Me alegró que vinieras (no Me alegró de que vinieras); Olvidé que tenía que ir al dentista (no Olvidé de que tenía que ir al dentista) (→ dequeísmo, 1a y b). b) Con verbos no pronominales que se construyen con un complemento de régimen: convencer de algo, insistir en algo, tratar de algo (en el sentido de ‘procurarlo, intentarlo’), etc.: Lo convencí de que escribiera el artículo (no Lo convencí que escribiera el artículo); Insistió en que nos quedáramos a cenar (no Insistió que nos quedáramos a cenar); Trato de que estéis a gusto (no Trato que estéis a gusto). c) Con sustantivos que llevan complementos preposicionales: Iré con la condición de que vayáis a recogerme (no Iré con la condición que vayáis a recogerme); Tengo ganas de que llueva (no Tengo ganas que llueva); Ardo en deseos de que vengas a verme (no Ardo en deseos que vengas a verme). d) Con adjetivos que llevan complementos preposicionales: Estamos seguros de que acertaremos (no Estamos seguros que acertaremos); Estoy convencido de que llegarás lejos (no Estoy convencido que llegarás lejos). e) En locuciones como a pesar de que (no a pesar que), a fin de que (no a fin que), a condición de que (no a condición que), en caso de que (no en caso que), etc. f) En la construcción hasta el punto de que (no hasta el punto que). g) En las locuciones verbales caber, o haber, duda de algo, caer en la cuenta de algo, darse cuenta de algo: No cabe duda de que es un gran escritor (no No cabe duda que es un gran escritor); Pronto cayó en la cuenta de que estaba solo (no Pronto cayó en la cuenta que estaba solo); Nos dimos cuenta de que era tarde (no Nos dimos cuenta que era tarde). No deben confundirse las locuciones caer en la cuenta, darse cuenta, que exigen de, con tener en cuenta, que no exige la preposición: No tiene en cuenta que nos esforzamos (no No tiene en cuenta de que nos esforzamos). 2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar en sus acepciones más comunes, pueden construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a alguien y avisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [algo] y dudar de algo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en España). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es obligatoria (→ advertir, avisar, cuidar(se), dudar, informar(se)). 3. Para determinar en cada caso si debe emplearse la secuencia de «preposición + que» o simplemente que, → dequeísmo, 3. 4. Para las expresiones formadas por el verbo dar seguido de algunos sustantivos abstractos que designan sentimiento, como vergüenza, miedo, pena, rabia, etc., → dar(se), 5. 5. antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que. → antes, después, tal.

domingo, 24 de marzo de 2013

Poemas de amor Mario Vargas Llosa


Las Mujeres 



Todas las mujeres bellas son las que yo he visto,
las que andan por la calle con abrigos largos y minifaldas,
las que huelen a limpio y sonríen cuando las miran.

Sin medidas perfectas, sin tacones de vértigo.
Las mujeres más bellas esperan el autobús de mi barrio,
o se compran bolsos en tiendas de saldo.
Se pintan los ojos como les gusta
y los labios de carmín de chino.

Las flores del desierto son las mujeres
que tienen sonrisas en los ojos,
que te acarician las manos cuando estas triste,
que pierden las llaves al fondo del abrigo,
las que cenan pizza en grupos de amigos
y lloran solo con unos pocos,
las que se lavan el pelo y lo secan al viento.

Las bellezas reales son las que toman cerveza
y no miden cuantas patatas han comido,
las que se sientan en bancos del parque con bolsas de pipas,
las que acarician con ternura a los perros que se acercan a olerlas.
Las preciosas damas de chándal de domingo.
Las que huelen a mora y a caramelos de regaliz.

Las mujeres hermosas no salen en revistas, las ojean en el medico,
y esperan al novio ilusionadas con vestidos de fresas.
Y se ríen libres de los chistes de la tele,
y se tragan el fútbol a cambio de un beso.

Las mujeres normales derrochan belleza, no glamour,
desgastan las sonrisas mirando a los ojos,
y cruzan las piernas y arquean la espalda.
Salen en las fotos rodeadas de gente sin retoques,
riéndose a carcajadas, abrazando a los suyos
con la felicidad embotellada de los grandes grupos.

Las mujeres normales son las auténticas bellezas,
sin gomas ni lápices. Las flores del desierto son las que están a tu lado.
Las que te aman y las que amamos.
Solo hay que saber mirar mas allá del tipazo, de los ojazos ,
de las piernas torneadas, de los pechos de vértigo.

Efímeros adornos, vestigios del tiempo, enemigo de la forma y
enemigo del alma. Vértigo de divas, y llanto de princesas.
La verdadera belleza está en las arrugas de la felicidad.


poemas-poesías-sonetos A todas las mujeres hermosas





sábado, 23 de marzo de 2013

¿Como disminuimos la comunicación oral con el uso excesivo de aparatos electronicos?


El mundo nunca ha sido tan desigual económicamente ni tan igualizador en cambio en relación en ideas y moral. Hay una informalidad obligatoria, hostil a la diversidad cultural del planeta. La nivelación cultural ni siquiera puede medirse. Los medios de comunicación de la era electrónica al servicio de la incomunicación humana están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad neo-liberal  Jamas las tecnologías de las comunicaciones estuvo tan perfeccionada; y sin embargo nuestro mundo nuestro mundo se parece cada día mas a un reino de mudos.

Ese mismo mundo que nos presenta los medios como el único posible, los mercados han han sustituido a los pueblos, a los consumidores, a los ciudadanos, las empresas las naciones y las ciudades. Nunca antes la economía mundial fue tan poco democrática, y jamas el mundo escandalosamente injusto. Las desigualdades sin lugar a dudas han incrementado.

Las neo-sociedades de consumo emiten mensajes de muerte, varita mágica de los créditos  la deuda externa, que se hincha hasta la explosión permite procurar nuevos productos inútiles a la mayoría de los consumidores . La televisión se encarga de transformar en necesidades reales las demandas artificiales que inventa sin cesar y se expande por todo el mundo. El ejemplo de la mayor televisión publica. Para los millones de jóvenes en el mundo condenados a salarios de miseria, la publicidad no estimula la demanda, sino la violencia. Los medios nos repiten sin cesar: Quien no tiene nada no es nadie, quien no tiene un auto o ropa de marca no vale, es un desecho. Así se les impone el culto al consumo a miles de jóvenes hoy en día.
La televisión propone un servicio completo. El crimen es el espectáculo mas preciado de la pequeña pantalla: Golpea antes de que seas golpeado, o también  estas solo en este mundo, solo te tienes a ti. Esto es lo que hoy en día ha logrado de mala manera los medios de comunicación con publicidad inclinada al consumismo.

viernes, 22 de marzo de 2013

Modelo de una ficha de situación de escritura

Escritor: Rica
Rol social del escritor: Compañía, Proveedor de alimentos.
Interlocutor: Publico en General
Rol social de interlocutor: Consumidor, Ciudadano.
Ocasión: Ciudad de Santo Domingo, Noviembre del 2012
Propósito o intención de escritura: Promover, Ofertar.
Tema general del texto: Promoción de la nueva bebida energética ''Fire Up''.
Que se escribe? Volante Propagandístico



Autor: Williams Acosta

Modelo de una ficha de situacion de escritura

Titulo: ''Dominicanos camino al extranjero''
Tema general: Sociología.
Tema Especifico: Causas y consecuencias de la emigración de dominicanos en la actualidad.

Ficha de situación de escritura

Escritor: Kenneth Vladimir Rosario.
Rol Social del escritor: Estudiante.

Interlocutor: Carlos Enrique Cabrera.

Rol Social del interlocutor: Profesor, escritor, evaluador.

Ocasión (lugar y tiempo del acto de escritura): trabajo de medio termino en lengua española II; Intec; martes  26 de marzo de 2013.
Propósito o intencion de escritura: informar.

Tema general del texto: Sociología.
¿Que se escribe?: un ensayo.






Autor: Kenneth  Wu